No sé como empezar. Solo sé que necesito desahogarme.
Nunca había pasado tanto miedo como hoy. Nunca se me había encogido el corazón de esta manera. Hoy si que pensaba que la perdía. Ayer me acosté sintiendo su mano fuerte y firme agarrada a la mía. Una mano que me salva de todo lo imposible, que me guía siempre, siempre hacia la luz hela. Una mano que hace de este desastre de persona, una muchísimo mejor. Pero es normal, tiene razón, esto es cosa de dos. Ella no puede estar siempre pendiente de mi, no puedo llevar en la cabeza sus cosas y las mías. Bastante tiene la pobre ya con lo suyo como para que yo le de más trabajo. Necesita una persona a sula do que la apoye, que la comprenda y que aligere un poco la carga que la vida le hace llevar a cuestas. Ahora me doy cuenta de que hasta el día de hoy yo no he sido esa persona. Mi actitud se aleja mucho de ser la de una persona como dios manda. Ojalá fuera lo mitad de buena que ella es, no te imaginas la calidad humana que tiene. Es sin duda la mejor persona que he conocido nunca y tengo la suerte de que sea mía. Pero yo me empeño en fatisdiarlo cada vez más, en hacer que esa mano se suelte de mi poco a poco..
La sola idea de no tenerla conmigo me parte el alma en dos. Hace que se me pare el corazón, te lo prometo. El pensar que me voy a levantar todos los días sin sentirla a mi lado, sin saber que la tengo ahí, que me sostiene, que es mi pilar como siempre, me mata.
Sinceramente, y con la mano puesta en el corazón, no tengo palabras para explicarte todo lo que significa para mi. Hasta ahora no he sabido quererla como se merece, pero te juro que voy a hacer todo lo que esté en mi mano para que no vuelva a ser así. Quiero volver a sentir que la hago feliz, quiero ver esa sonrisa pura que hacia que se iluminara mi mundo. Voy a luchar, lo voy a hacer, voy a ser mejor por ella, y sobre todo por mi.
Me acaba de dar una abrazo. Se me encoge el cuerpo y no puedo parar de sollozar y llorar con mucha fuerza. Me volvería loca si no pudiera notar nunca más el calor de sus brazos. No te imaginas lo que siento cuando me rodean. Siento que podría vencer a la muerte. La recibiría de buena gana en ellos. Abrazada al amor de mi vida, no habría dolor, no habría tristeza. No me podría ir de este mundo de una forma mejor y deseo con todas mis fuerzas que sea así algún día.
No te voy a fallar, voy a poner todas mis ganas. Quiero que te vuelvas a sentir como el primer día. Sé que lo voy a conseguir porque más infierno es imaginarme pasar los días sin ti, sin mi fuerza.
La quiero dios mio, la quiero más que a mi vida. No me la quites, por favor. Dame mucha fuerza para conseguirlo, para convertirme en una mujer hecha y derecha.
Te amo, créetelo por favor. Nunca jamás amaré a nadie como te amo a ti. Creete las lagrimas que resbalan por mis mejillas, salen de los más profundo de mi ser.
Vuelve a agarrarte mi vida. ojalá haga que te agarres fuerte y como nunca.
Te amo...