Quien me iba a decir cuando he abierto los ojos esta mañana que el día de hoy se iba a desarrollar de esta manera.
Ahora estoy en esa habitación que odio con todas mis fuerzas, sola. No tengo ganas de ver a nadie. En realidad solo a una persona, pero no puede ser.
Vaya a donde vaya, esté donde esté, hoy siento que no encajo en ningún sitio. No estoy a gusto en ninguna parte.
La cabeza me pide a gritos un descanso. Ojalá existiera un botón de emergencia al que acudir cuando sientes que todo va mal. Quiero apagarla, quiero hacer que se calle por un rato. Quiero dejar de sentirme así.
Esta mañana pensaba que estas cuatro paredes iban a ser mi refugio. Ahora lo único que siento es que agobio, la sensación de estar ahogándome aquí encerrada.
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