Y es que el mundo está lleno de ellas y cada una es única y especial...
Respeto a todo el mundo, aunque algunas veces no comparto la filosofía de vida que llevan. Ya sabeis que yo tengo la mia propia, la cual sigo al dedillo.
Me cuesta entender a esas que son tan reservadas, que no expresan, que parece que no sienten nada. Seguramente me equivoque y lo hagan en la intimidad, solas... Pero es que mira que es triste, o al menos yo lo veo así, tener que desahogarse solo, sin compañía, sin nadie que te ofrezca sus brazos para dejarte respirar por un momento tranquilo en ellos, sintiendote por un instante protegido y seguro. Aunque supongo que si lo hacen así es porque verdaderamente les hace felices o porque es lo que les apetece.
En mi vida tengo que lidiar con toda clase de personas, y con el tiempo he aprendido o al menos eso intento, a darle a cada una lo que necesita. También es importante saber esperar de cada persona lo justo, porque sino te puedes llevar un palo y grande. Y es que no hay cosa que más odie, que me acostumbren a tener algo y de golpe me lo quiten, porque ese algo ya se ha convertido en rutina, en una rutina que necesito para que el día sea perfecto, para que todo marche bien...
Supongo que con el tiempo te acostumbras a no tener ese algo, pero cuando vuelvo la vista atrás y recuerdo los días que lo tenía, no puedo evitar sentirme triste... Y es que, qué coño hace que una persona pueda dar un giro de 360 grados? Que cambie de la noche a la mañana tu actitud contigo, de golpe, sin haber pasado nada.. Siempre me quedará la duda de lo que hice mal, de que hice para tener ese cambio de actitud.
La persona de la que hablo pasó de ser un dulce, a ser más fria que el acero. Y no me da verguenza reconocerlo, te echo de menos, mucho. Echo de menos la protección de tus brazos, y tus miradas complices en situaciones críticas, porque con solo mirarme eras capaz de tranquilizarme... Pero supongo que así es la vida.. Unos llegan y otros se van. Aunque ya sabeis que me asustan los cambios, que me asusta querer con tanta fuerza, depender de alguien tanto.. porque siento que en esa mierda de rueda de la fortuna que es la vida nada está a salvo. Y yo quiero que tú lo estés.
Pero volviendo al tema de las personas y de todas las clases que hay, creo que yo formo parte de una clase abundante, ya que la filosofía que tengo no es muy especial que digamos.
La frase que resume mi comportamiento y mi forma de vida es: Disfrutar cada instante y hacer siempre lo que me pida el corzón en cada momento, sin importarme las consecuencias.
Eso es lo que intento seguir cada día de mi vida. Antes me dejaba guiar mucho por el que dirán, llegando incluso a no hacer lo que a mi me apetecía, o si o hacía, lo hacía con miedo a las reacciones ajenas...
Pero todo eso a cambiado ya. Ahora soy siempre quien realmente quiero ser. No me importa que se me critique por agobiante o empalagosa (es lo que normalmente suelo escuchar).
Me gusta disfrutar de la gente que tengo alrededor, comerla a besos, abrazarla y despedirme de ella como si ya no la fuera a ver nunca más, a pesar de que al día siguiente lo haga.
Me encanta decir "te quiero", me encanta hacer que las personas sepan lo que me importan, me encanta querer sin límites, depender de esas personas para ser feliz.
Y es verdad que a veces me paso, y que por mi bien debería controlarme más. No es por nada, sino porque todo el mundo no es tan cansino como yo y no puedo siempre esperar lo mismo a cambio. Pero ese argumento se me olvida rápido porque cuando hay debilidad, la hay. No lo puedo evitar...
No cambiaría ni una pizca mi actitud y a quien le moleste es libre de decirlo, me costará alejarme pero lo haré.
Ahora como final, nombrar al único personaje que tiene la suerte de que sus ojos recorran poco a poco estás lineas, reteniendo cada palabra en su cabeza, en su memoria... Te quiero. Eso lo primero, aunque creo que ya lo sabes. Me gusta decirtelo 30 veces al dia. Me gusta picarme contigo y luego intentar que a pesar de tu enfado me des un besi. Me encanta odiar a tuenti cuando no estás conectada. Me encanta esta necesidad que tengo de ti. Me encanta odiarme a mi misma cuando me enfado o me aburro porque tu no estás presente. Me encanta que me llames pesadilla, aunque muy a tu pesar lo voy a seguir siendo, y espero que para toda la vida. Me encantan nuestras sesiones. Me encanta todo lo que tenga que ver contigo, tonta. Y a lo mejor te asusta todo este cariño, o todo este amor, porque me asusta hasta a mi misma. Pero como he dicho antes, paso de hacerme preguntas, quiero vivirlo, quiero disfrutarlo. Quiero hacer lo que me apetezca en cada momento y ahora lo que me apetece es estar contigo. Como te dije las oportunidades no vienen solas, hay que.. provocarlas. Así que déjame decirte que hasta que me quede sin voz no voy a dejar de ofrecerte mi piscina para pasar un día o dos.. pero ya esta noche te daré el follón con eso.
Ahora mismo estarás pensando que soy una insufrible pesadilla.. pero solo pienso en el mañana. Y el mañana es que en agosto trabajas y que en septiembre te tengo que decir adios. Solo me quedan 22 días para sacarte el máximo partido y no me voy a dar por vencida, no es tanto lo que pido mi vida... Déjame quererte.
Bueno por hoy ya está bien de escribir, es un tema que alguien me ha traido a la mente. Alguien que no respeta mucho mi forma de ser por el simple hecho de que él es todo lo contrario a lo que yo soy. Pero como le he dicho yo soy feliz, y si no le gusta lo que hago la puerta está más que abierta. Te invito a salir...
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