Hoy he vuelto a saborear el placer de la lectura...
Que olvidada tenía esta actividad, con lo mucho que me gusta.
Me han dado esta mañana un libro. Un libro de esos que me gustan, con título corto e interesante... Seda.
Una historia de amor rara y compleja, pero intensa...
Lo he cogido con muchas ganas porque en apenas dos horas y media lo he deborado entero. No era muy largo, unas doscientas páginas, pero me ha hecho recordar lo que la lectura significa para mí.
Y es que es la mejor medicina en momentos de agobio y de problemas. Cuando leo un libro me olvido de todo, de todo lo que me rodea, de todo lo que me hace mal, de todo lo que me molesta. En ese rato solo existe para mi la historia que estoy leyendo y nada más. Me sirve para desconectar y yo soy la protagonista del cuento en el que, al contrario que en la vida real, siempre tiene un final feliz...
Esos ratos no los cambio por nada del mundo, porque por primera vez en el día, la única que importa soy yo...
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